Motivación escolar: Estudio de variables afectivas.

 La motivación escolar como proceso educativo incluye variables cognitivas y afectivas. A la hora de examinar las variables afectivas, el modelo de autoevaluación sugiere que el estudiante se perciba a sí mismo como capaz, le está favorablemente motivando para adquirir aprendizajes importantes. El objetivo de este estudio es obtener autopercepciones de capacidad y esfuerzo académico en una muestra de estudiantes en situaciones de éxito y fracaso escolar. 

Los resultados muestran grandes diferencias en la capacidad y fuerza que se perciben según la situación de éxito o fracaso. Estos hallazgos sugieren que el fracaso académico resulta de poco esfuerzo, mientras que el éxito otorga igual peso a la capacidad y al esfuerzo. Finalmente, debemos saber que existen multitud de estrategias de enseñanza que un maestro podría usar para promover la autoestima de los estudiantes.

Objetivos de investigación: El objetivo de este artículo es fomentar la motivación en los alumnos para reducir los casos de fracaso y abandono escolar. Para ello se dan algunas sugerencias de estratégias metodológicas para poner solución a este problema educativo. 

Metodología: Se basa a través de las estrategias para una enseñanza mejor como pueden ser hacer que los alumnos y alumnas participen en el aula, la realización de tareas y/o actividades, evitar que puedan llegar a tener un sobreesfuerzo. Además, es aconsejable que las tareas que se planteen en el aula sean del mismo nivel y si hay algún alumno con dificultad se le deberá ayudar y proporcionar los recursos necesarios.

El empleo, en pequeña medida de estas estrategias, trae como consecuencia un deterioro en el aprendizaje, da lugar a una mayor posibilidad de fracasar en el ámbito escolar.

Obtención de los datos de dicha investigación: El grupo se dividió al azar en dos partes, una para la situación de éxito académico y la otra para fracaso. Se aplicó un cuestionario de percepción de habilidad y esfuerzo donde el alumno estimó tanto el nivel de habilidad como el nivel de esfuerzo académico invertido, eligiendo una entre cinco opciones. El análisis estadístico se obtuvo mediante la prueba de Ji cuadrada, para obtener diferencias significativas en la situación de cada grupo.

Conclusiones finales: Como conclusión de este artículo, el modelo de autoevaluación es un acercamiento al estudio de las variables afectivas que fomentan la motivación en el alumnado. Asume que en la medida en que un alumno se percibe a sí mismo como competente, estará altamente motivado y se esforzará por lograr un aprendizaje significativo. 

Por lo tanto, se esperaba teóricamente que un estudiante en una situación exitosa atribuiría el resultado mencionado a su habilidad, es decir, que es capaz de lograr por sí mismo un resultado favorable.       

Las observaciones en este estudio, muestran que estos estudiantes obtuvieron puntos por  su habilidad y esfuerzo. Por otro lado, si fracasa, los resultados son consistentes con el modelo puesto que fracasó por falta de esfuerzo, no de habilidad. De ello se deduce que el éxito de estos estudiantes requiere más esfuerzo. Al respecto cabe mencionar que varios estudios (Weiner, 1985) muestran que, en casos donde el fracaso es por bajo esfuerzo, el nivel de esfuerzo aumentará en otra ocasión y se lograrán resultados académicos positivos.

Cita APA: 

Buñuelos Márquez, A. M. (1993). Motivación escolar. Estudio de variables afectivas. Perfiles educativos (60), 2-6. 







Comentarios

Entradas populares de este blog

Datos estadísticos: Población de 16 a 64 años por nivel de formación alcanzado por nivel de formación y periodo.

Datos estadísticos: Inserción laboral de titulados universitarios

ODS 04: EDUCACIÓN DE CALIDAD